Seminci 2026. Séptima jornada de la Sección Oficial: entre la desesperanza iraní y la soledad de los pueblos castellanos

«El beso del celuloide», emblema de la Seminci creado por el pintor Manuel Sierra en 1984 y renovado en 2024 por PobrelaVaca Studio, que actualizó su diseño manteniendo la esencia del original. Foto Alonso Curiel.


Seminci 2026. Séptima jornada de la Sección Oficial: entre la desesperanza iraní y la soledad de los pueblos castellanos

La séptima jornada de la 71.ª Semana Internacional de Cine de Valladolid, celebrada este jueves 29 de octubre, pude ver dos nuevas propuestas dentro de la Sección Oficial: A Bit of Light, del cineasta iraní Ali Asgari, y Un hombre en un puente, del director español David Martín de los Santos. Dos películas que abordan, desde perspectivas y planteamientos cinematográficos distintos, las dificultades de vivir y la necesidad de encontrar razones para seguir adelante. También la actriz, directora y escritora vallisoletana Elvira Mínguez recogió la Espiga de Honor por su trayectoria


La jornada tuvo uno de sus momentos destacados con la entrega de la Espiga de Honor a la actriz, directora y escritora vallisoletana Elvira Mínguez, en el Teatro Calderón, antes de la presentación y proyección de Un hombre en un puente. El galardón fue entregado por José María Esbec, director artístico del teatro Calderón de Valladolid, en un acto que puso en valor la trayectoria de una intérprete con más de tres décadas de carrera cinematográfica.

La actriz confesó que este reconocimiento en su ciudad le había hecho reflexionar sobre su carrera. Además, dijo que era "el premio colectivo más importante" que había recibido, pues lo habían hecho posible no solo las personas con las que ha trabajado, sino también el "núcleo duro" que forman sus amigas vallisoletanas, su agencia de representación —en especial su agente Beatriz Castro—, su marido y su hijo, a los que definió como "mi pilar central", "mi eje", y por último, el público, porque sin él "nada de lo que he conseguido, lo hubiera logrado", aseguró emocionada.


A Bit of Light, de Ali Asgari: una mirada humanista a la desesperanza

La primera película de la jornada fue A Bit of Light (Kami nour), del cineasta iraní Ali Asgari, que llegaba a Valladolid después de su presentación en la competición oficial de la 83.ª Mostra de Venecia, celebrada el pasado mes de septiembre. Se trata de su sexto largometraje y de una nueva aproximación a la realidad social de su país.

La película cuenta la historia de Arash, un médico iraní que, después de ser detenido y sufrir el cierre de su consulta, pierde toda esperanza en el futuro. Desencantado con su situación personal y con la realidad de su país, decide quitarse la vida. Antes de hacerlo, emprende una última jornada de visitas a sus hermanos y a su madre, con la intención de prepararlos para su ausencia. Sin embargo, el afecto y el cariño que encuentra en ellos le hará reconsiderar su decisión.

Ali Asgari, nacido en Teherán en 1982, es uno de los nombres destacados del cine iraní contemporáneo. Formado en Teherán y en Roma, comenzó su trayectoria con cortometrajes que obtuvieron reconocimiento internacional. More Than Two Hours (2013) y The Silence (2016), codirigido con Farnoosh Samadi, participaron en el Festival de Cannes, mientras que The Baby (2014) se presentó en Venecia. En 2017 estrenó su primer largometraje, Disappearance, en la sección Orizzonti de la Mostra veneciana. Después dirigió Until Tomorrow (2022), presentada en la Berlinale, y codirigió con Alireza Khatami Terrestrial Verses (2023), seleccionada en Un Certain Regard de Cannes. Su anterior película, Divine Comedy (2025), también se presentó en Venecia.

Estamos ante un drama conmovedor sobre la desesperanza de la sociedad iraní, una película humanista cuya mayor virtud reside en su sensibilidad y en la mirada compasiva que dirige hacia sus personajes. Cuenta con un buen trabajo interpretativo, especialmente el de Misagh Zareh, que transmite con naturalidad el sufrimiento y la fragilidad de un hombre que ha perdido las razones para seguir adelante.

Uno de los mayores aciertos de la cinta es la combinación del drama con el humor negro. Asgari evita caer en el sentimentalismo y encuentra, incluso en las situaciones más difíciles, pequeños momentos de humor y humanidad que enriquecen el relato.

Una propuesta muy sensible, con cierta melancolía, que encuentra su mayor fuerza en su dimensión humanista y en la manera de mostrar las dificultades de vivir bajo un sistema opresivo. Deja un sabor amargo en la boca. Una película muy recomendable.



Un hombre en un puente, de David Martín de los Santos: el regreso a los orígenes

La segunda película de la jornada fue Un hombre en un puente, segundo largometraje del director y guionista español David Martín de los Santos, que ha tenido su estreno mundial en la 71.ª Seminci, dentro de la Sección Oficial, aunque fuera de concurso.

La cinta cuenta la peripecia de Andrés (Roger Casamajor), un hombre de mediana edad que atraviesa una profunda crisis personal y económica. Sin trabajo, sin dinero y después de romper con su pareja, vive en su coche en Madrid. La llegada de la pandemia de la COVID-19 y el confinamiento lo empujan a regresar a su pueblo natal, en Castilla, donde tendrá que enfrentarse a su pasado, reencontrarse con personas que formaron parte de su vida y tratar de encontrar de nuevo su lugar en el mundo. Allí, entre las calles y los paisajes de la España rural, descubrirá que volver a los orígenes no siempre significa recuperar lo que se perdió.

Ese vínculo especial de la historia con Castilla y León se desarrolla en Cervera de Pisuerga, en la provincia de Palencia. Allí se rodaron distintas escenas, y también en la cercana localidad de Arbejal. La Plaza Mayor, las calles Leopoldo Calvo Sotelo, Perché y Barrio y Mier, la plaza de los Jardinillos y algunos establecimientos de la localidad forman parte de sus escenarios. Una elección que permite mostrar la personalidad actual de los pueblos castellanos y que aporta autenticidad a la historia.

David Martín de los Santos cuenta con una trayectoria que combina el cine documental, el cortometraje y la ficción. Su primer largometraje, La vida era eso (2020), protagonizado por Petra Martínez y Anna Castillo, obtuvo dos nominaciones a los premios Goya, entre ellas la de mejor dirección novel. La película también recibió numerosos reconocimientos en festivales y premios cinematográficos. Antes había dirigido cortometrajes y documentales, con los que fue construyendo una trayectoria vinculada a las historias humanas y a personajes que se enfrentan a situaciones difíciles.

Con Un hombre en un puente, estamos ante una película realizada con pocos recursos, minimalista en su planteamiento y en el número de personajes y localizaciones, en la que los diálogos adquieren un gran protagonismo. Su puesta en escena es tan sencilla como sobria y contenida. La cámara sigue en todo momento al protagonista.

La cinta tiene un buen guion y cuenta con un estupendo trabajo de Roger Casamajor, que consigue transmitir el dolor, la vulnerabilidad y la fisicidad de un hombre perdido y solo que busca una segunda oportunidad. También, con unos cuantos trazos, el director describe con acierto la vida en los pueblos castellanos. Otro de sus aciertos es la manera en que combina el humor y el drama. 

La película resulta interesante y mantiene la atención del espectador hasta el final, aunque la sequedad y la contención de su propuesta narrativa y formal hace que no lleguemos a emocionarnos ni a implicarnos del todo con el protagonista. Aun así, estamos ante una propuesta que, aunque no entusiasme, no decepciona.

En esta séptima jornada también se proyectó Mr. Nelson, Did You Kill People?, del cineasta japonés Shinya Tsukamoto, una película inspirada en la historia real de Allen Nelson, un exmarine afroamericano que combatió en Vietnam y que tuvo que enfrentarse posteriormente a los recuerdos y las consecuencias de aquella experiencia bélica.


Puedes leer las anteriores crónicas de la 71.ª Seminci:


Tres miradas a los vínculos humanos en la Primera Jornada de la Sección Oficial de la 71.ª Seminci


Seminci 71.ª: "Una familia" y "La Gradiva", dos óperas primas, en la Segunda Jornada de Seccion Oficial de Seminci


Seminci 2026. Tercera Jornada de la Sección Oficial: de los secretos familiares de "Hermanas" a la transgresión de "Rose"


Seminci 2026. Cuarta jornada: la música, Patricia Highsmith y la pesadilla empresarial


Seminci 2026. Quinta jornada: entre la aventura de "The Weight" y el relato histórico de "Las islas afortunadas"


Seminci 2026. Sexta jornada: entre el colaboracionismo, el racismo y las heridas de la memoria


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