Las mentiras de Pedrito o la necesidad de inventar el mundo
Dos niños caminan por las calles de un pequeño pueblo, en una escena que evoca la infancia, los juegos y los mundos que construimos en la memoria. Imagen generada con IA. Las mentiras de Pedrito o la necesidad de inventar el mundo A Pedr ito lo conocí en los veranos de la infancia, en el pueblo de calles polvorientas de mi abuela en Castilla , cuando los días parecían interminables y manteníamos la ilusión intacta. Era nieto de un pastor del pueblo, de esos hombres que conocían el ritmo de las estaciones en el campo más que por los calendarios colgados en las cocinas humildes o en las salas de estar con sillas antiguas de madera. D esde muy pequeño , el bueno de Pedr ito tenía una habilidad peculiar: inventarse la vida , o mejor dicho, mentía más que hablaba . Pero no lo hacía de manera grandiosa, no como esos fabuladores que construyen epopeyas , sino que ...