El cuaderno de la conciencia
Un cuaderno en el que vamos escribiendo, también, aquello que la vida no consigue borrar. Fotografía: Pexels / Wikimedia Commons. Licencia CC0. Un conocido que acaba de cumplir 24 años me dijo ayer por la tarde: -En el colegio, de pequeño, todo se arreglaba copiando 50 veces en el cuaderno o en la pizarra "No comeré chicle en clase" o "No hablaré en clase mientras el profesor explica la lección", y todo se arreglaba, no lo volvías a hacer y asunto acabado. Ahora, en cambio, los errores que cometo no dejo de repetirlos, y además tampoco paro de escribirlos sin cesar en el otro cuaderno, en el de la conciencia... -Ya -le respondí-, pero todo tiene solución. No te preocupes. Tú da tiempo al tiempo. Es una contestación vacía, lo sé. Pero también al hacernos mayores nos hacemos expertos en contestar de esta manera, también llenamos el cuaderno de frases inservibles sin parar. Pero esto no se lo dije, claro. ¿Hacernos mayores es, quizá, mostrarnos estúpidos con los demás...