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Nombres con Historia: Jorge, el que vence sin renunciar a la ternura (Artículo de Ehab Soltan en el diario HoyLunes.com)

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  Nombres Con Historia: Jorge, el que Vence sin Renunciar a la Ternura mayo 25, 2025 Noticias Valencia - HoyLunes Jorge, un nombre que no nace de la guerra, sino del surco y del esfuerzo.   Por Ehab Soltan Hoylunes – Dicen que no todos los héroes llevan armadura. Algunos llevan mochilas, libros o guitarras a la espalda. Otros simplemente caminan a contracorriente, con una sonrisa. En esta sección, «Hoylunes» no solo rastrea la etimología de los nombres: los revive. Porque un nombre no es un simple rastro, es una llama que no se apaga. Hoy escribimos sobre «Jorge» . El primer Jorge que conocí tenía las uñas llenas de tierra. Decía que su abuelo le enseñó a sembrar en silencio. Callado, feroz, tierno como un animal herido, amaba el color de las hojas cuando empezaba el otoño. No sabía pelear, pero cuidaba. Y eso —me enseñó— también era una forma de vencer. Jorge Luis Borges Jorge, del griego «Geōrgos», significa “el que trabaja la tierra”. Un nombre que no nace de la guerra, s...

Una de las cosas más tiernas del mundo

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Foto de Gladys Rojas Segura La verdad es que es cierto aquello de que una de las cosas más tiernas del mundo es una persona tímida declarando su amor.  La otra tarde, en una cafetería, en una mesa cercana se encontraban un chico y una chica que no pasarían de los 22 años. Él, azorado, titubeante, sin saber muy bien qué palabras utilizar, le dijo que pensaba en ella constantemente. Después le pidió que le regalase la oportunidad de ser su novio.  Qué ternura en ese chico, qué timidez más encantadora. Yo, escuchando sus palabras como si fuera un personaje de Woody Allen que se encuentra por casualidad en una situación tan inesperada y que reza por no ser descubierto en su condición de testigo, solo quería que esa chica le dijera que sí.  Y creo que el muchacho tuvo suerte: ella le cogió la mano y, mirándole fijamente a los ojos, le dijo: "Vayamos a dar un paseo". Poco después salieron de allí.  Por la cristalera, les miré avanzar por la calle. Ella no dejaba de sonreír...