¿Construyeron los egipcios las pirámides con ayuda del agua? Una hipótesis que invita a mirar el pasado con otros ojos

 

Pirámide escalonada de Zoser, en Saqqara

¿Construyeron los egipcios las pirámides con ayuda del agua? Una hipótesis que invita a mirar el pasado con otros ojos


Una investigación reciente propone que los antiguos egipcios pudieron emplear sofisticados sistemas hidráulicos para elevar enormes bloques de piedra durante la construcción de la Pirámide Escalonada de Zoser. La idea resulta fascinante, aunque por ahora sigue siendo una hipótesis que deberá ser confirmada por nuevas evidencias arqueológicas


Las pirámides de Egipto continúan siendo una fuente inagotable de preguntas, admiración y asombro. A pesar de siglos de estudios y excavaciones, todavía hoy aparecen nuevas teorías que nos obligan a replantearnos cuánto sabemos realmente sobre la capacidad técnica de una de las civilizaciones más extraordinarias de la historia.

La última propuesta llega de un equipo de investigadores encabezado por Xavier Landreau, que ha publicado un estudio en la revista científica PLOS ONE en el que plantea una idea sorprendente: los antiguos egipcios podrían haber utilizado el agua como una herramienta fundamental para mover y elevar gigantescos bloques de piedra durante la construcción de la Pirámide Escalonada de Zoser, en Saqqara.

La imagen que todos tenemos en la cabeza suele ser la de miles de trabajadores arrastrando enormes piedras sobre rampas de arena bajo el sol del desierto. Sin embargo, esta nueva hipótesis dibuja un escenario diferente, en el que la ingeniería hidráulica desempeñaría un papel protagonista.

Una presa en pleno desierto

Los investigadores han puesto el foco en una gran estructura conocida como Gisr el-Mudir, situada cerca de la pirámide. Según su interpretación, este enorme recinto, de aproximadamente dos kilómetros de longitud, podría haber funcionado como una especie de presa destinada a retener las aguas de las crecidas y filtrar los sedimentos.

El agua almacenada habría sido conducida posteriormente hacia una profunda trinchera excavada en la roca, donde se produciría un proceso de decantación y limpieza antes de distribuirla por una compleja red de galerías subterráneas.

El objetivo era claro: disponer de un suministro de agua relativamente limpio que permitiera alimentar un sistema de elevación situado en el corazón mismo de la construcción.

Un posible «ascensor hidráulico»

La parte más llamativa de la teoría se encuentra en el interior de la pirámide. Allí existe un pozo central de unos 28 metros de profundidad cuya función exacta sigue siendo objeto de debate.

Los autores del estudio sugieren que este espacio pudo actuar como una especie de ascensor hidráulico. Mediante ciclos controlados de llenado y vaciado, una plataforma flotante de madera habría permitido elevar bloques de piedra de varias decenas de toneladas hasta niveles superiores de la estructura.

Incluso plantean que el gran cajón de granito localizado en el fondo del pozo, tradicionalmente interpretado como un sarcófago, podría haber servido para regular el flujo del agua, funcionando de manera similar a una válvula.

No cabe duda de que es sorprendente. Si algún día pudiera demostrarse, obligaría a revisar buena parte de lo que sabemos sobre las técnicas constructivas del Antiguo Egipto.

¿Estamos ante una revolución histórica?

Conviene, no obstante, mantener cierta cautela. El estudio presenta una hipótesis bien argumentada, pero todavía no existen pruebas arqueológicas concluyentes que permitan afirmar que este sistema se utilizó realmente.

No se han encontrado restos de plataformas flotantes, compuertas hidráulicas ni instalaciones claramente identificables que permitan reconstruir un mecanismo de estas características. Tampoco está del todo claro que hubiera suficiente disponibilidad de agua en la zona como para mantener un sistema de elevación de forma continuada.

Por ello, la mayoría de especialistas sigue considerando más probable que los egipcios emplearan una combinación de rampas, palancas y trineos deslizándose sobre arena humedecida, una técnica que aparece representada en pinturas y relieves de la época.

Y es que los antiguos egipcios desarrollaron complejos sistemas de irrigación, canales y obras para controlar las crecidas del Nilo. Su dominio del agua estaba fuera de toda duda, y no resulta descabellado pensar que pudieran haber aprovechado ese conocimiento de formas que todavía desconocemos. 

Esperaremos nuevas noticias.


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