Llueve en la ciudad
Llueve en la ciudad. Desde diciembre apenas hemos visto el sol. El invierno es un sueño oscuro, demasiado vívido. ¿Alguna vez despertaré? Hoy, la lluvia trae estos versos de Pessoa: Lluvia lenta Llueve lentamente. No para entristecerme ni para consolarme. Llueve para existir. Y yo existo con la lluvia, sin deseo, sin recuerdo.