Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como relatos

Bases Concurso "El Cuento de Renedo"

Imagen
  Bases del Concurso “EL CUENTO DE RENEDO” La Asociación Cultural Amapola Rural , en su labor de difusión cultural, presenta el Concurso Internacional de Cuentos “Cuentos de mi pueblo”, que pretende dar a conocer los pueblos de la provincia de Valladolid a todo el mundo hispano-hablante a través de la redacción de un cuento donde se nombre dicho pueblo. Si no conoces el lugar, deberás informarte de sus costumbres y patrimonio mediante la ayuda de internet y RRSS. Este año 2026 el pueblo elegido es RENEDO DE ESGUEVA (Valladolid). Pueden participar todas las personas mayores de edad de cualquier parte del MUNDO con solo 1 CUENTO escrito en idioma ESPAÑOL. Los textos empezarán con la frase “Érase una vez” y acabarán con una moraleja .  La EXTENSIÓN máxima es de 3 PÁGINAS a una cara escritas en Times New Roman 12 o similar.  MODO DE PRESENTACIÓN : Enviar dos archivos Word o PDF. En el primero, el relato sin ningún dato que reconozca al autor. Y en el segundo, los datos perso...

"La puerta número tres (El sueño de esta noche)"

Imagen
                                             Imagen creada por IA La puerta número tres (El sueño de esta noche) El sueño de esta noche ha sido sorprendente. Me encontraba en una sala de espera poco iluminada, donde sonaba una música que me incomodaba. Estaba solo.  De repente, entró una señorita vestida de blanco inmaculado y me pregunta: "¿Es usted Jorge Alonso Curiel?". "Sí, soy yo". "¿Jorge Alonso Curiel, el escritor?". "Sí, claro, ya lo he dicho, señorita". "Entonces, entre por la puerta número tres".  A mi izquierda había cuatro puertas numeradas. Entré temblando. Y mi sorpresa fue que descubrí sentado, detrás de una mesa, al mismísimo Belcebú.  Estaba desnudo y su piel era de un rojo vivo, rojo fuego, que parecía a punto de estallar y salpicarme con su lava. Su cara era redonda, llena de cicatrices y lucía una enorme nariz aguileña que casi le llegaba...

"El Balcón de mis Sueños". Relato erótico de unas vacaciones de verano

Imagen
   Una de las playas de Cullera, escenario de las vacaciones del protagonista. Fotografía: Visitcullera / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).       El Balcón de mis Sueños                   Por  Jorge Alonso Curiel Ella no lo sabe. Mi mujer no lo sabe. Tampoco lo sabrá nunca, porque estas cosas no se deben decir, te ocurra lo que te ocurra, dentro de un matrimonio.  Se equivocan los que dicen que a tu mujer tienes que confesarle cualquier asunto, lo que has hecho o no has hecho, lo que piensas o no piensas, lo que deseas o has dejado de desear. Cada miembro de la pareja debe tener su espacio privado y, por ninguna causa, debemos adentrarnos en él ni permitir que el otro se adentre en el nuestro. No hay que dejar que la transparencia total rija nuestras vidas hasta desvelar cada uno de nuestros secretos cuando vivimos en pareja, ya sea por amor, por enamoramiento o por cualquier otro motivo. Esto lo sé y nunc...

Más de un kilómetro por un libro

Imagen
                Foto generada por IA  Estas cosas tiene estar embrujado, abducido, por la literatura.  Ayer por la noche, después de estar buscando durante más de media hora bajo la lluvia un aparcamiento, al fin pude dejar el coche en el único sitio libre que encontré a más de un kilómetro de casa. Pasaban unos minutos de las doce, y lo único que quería era entrar en casa para descansar después de un día atareado y estresante.  Cuando llegué, empapado porque no había cogido el paraguas, me lavé, me puse ropa cómoda y cené todo lo que encontré; estaba bien hambriento.  El caso es que cuando me iba a meter a la cama, me di cuenta de que me había olvidado en el coche el libro que había comprado aquella tarde y que tantas ganas tenía de leer. Ya lo buscaría mañana, pensé. Así que con esa idea, inocente de mí, me recosté.  No tardé ni cinco minutos en volverme a vestir con la primera ropa que encontré, sin olvidar la gorra que...

Encuentro en el parque

Imagen
                                 Foto Alonso Curiel  Ayer por la tarde, en un banco del parque, me encontré un tesoro. Alguien dejó una edición muy pequeñita con algunos de los relatos de "El Llano en llamas", de Juan Rulfo. Tengo varias ediciones de estos cuentos, y también de "Pedro Páramo", pero no dudé y lo metí en el bolsillo tan contento como quien encuentra un billete de 50 euros en una acera cuando no tiene ni para comer.  Pero este hallazgo también lo tomé como toda una señal: que no esperara al mes de agosto para releer "El Llano en llamas", como hago cada año como un ritual insalvable, y que me volviera a adentrar en sus páginas hoy mismo.  Y así lo haré. Estos días regresaré al mundo tan reconocible e inolvidable de Rulfo. A sus tierras áridas, llenas de soledad y pasado, donde el viento trae tantas voces inquietantes.

"El Calor de los Balcones", un relato veraniego

Imagen
    Una mujer contempla la ciudad desde un balcón. Fotografía: Eli DeFaria / Wikimedia Commons (CC0 1.0). El Calor de los balcones       Por Jorge Alonso Curiel       Fue en aquel verano de finales de los noventa, treinta años los dos recién cumplidos, cuando la literatura nos ayudó por primera vez. Desde entonces, no nos hemos separado.   Había llegado hacía quince días a aquel apartamento barato de aquel barrio obrero, tras huir de un piso de alquiler del centro de la ciudad para no pagar los tres meses que debía a la anciana casera. Llevaba un par de meses sin trabajo, y el poco dinero que tenía me llegaba para hacer frente a los dos meses de fianza del nuevo piso y para sobrevivir hasta pasado el verano. De todas maneras, comía poco, no necesitaba ropa nueva, y mi único lujo era una botella de güisqui barato que acababa en menos de una semana.   A partir de septiembre busca...

"Demasiado lejos" (Relato autobiográfico de otoño)

Imagen
  Fotografía: Vaquera1986 / Wikimedia Commons — CC BY-SA 4.0.                                     Por  Jorge Alonso Curiel   Hay momentos vividos que parecen no tener una especial importancia, sin una presunta relevancia como tienen otros, pero que no sabemos por qué no se olvidan y se mantienen clavados para siempre en nuestra memoria. O quizá verdaderamente la tengan, pero no lo sabemos reconocer, o no queremos. Uno de estos me ocurrió a principios de este nuevo siglo, bien entrado el otoño de 2001 o 2002. Detuve el coche al atardecer, en el aparcamiento de aquel camping situado al lado de la autovía, en el que solo se encontraba otro coche. Hacía frío, pero aún era soportable. No recuerdo de dónde venía, pero sé que regresaba a Valladolid. Miré a través de las rejas y dentro ya no vi caravanas, ni coches, ni tiendas de campaña, ni ningún turista. No había mujeres en bikini, niños ...

"Pueblos". Relato rocambolesco sobre la despoblación

Imagen
                            Foto Alonso Curiel                            Pueblos               (Relato rocambolesco                sobre la despoblación)                                                        Por Jorge Alonso Curiel Lo pude comprobar el pasado fin de semana. Yo soy un tipo muy urbano, un urbanita marcado a fuego, mi lugar natural –y que sea por mucho tiempo– es mi ciudad de Madrid. A mí que no me saquen de la capital, porque ni quiero ni me muevo bien fuera de esta urbe. El campo me es algo muy desconocido, y las veces que he estado en él en mis casi 35 años de vida, me han salido hasta sarpullidos, no he sabido moverme...