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Encuentro en el parque

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Ayer por la tarde, en un banco del parque, me encontré un tesoro. Alguien dejó una edición muy pequeñita con algunos de los relatos de "El Llano en llamas", de Juan Rulfo. Tengo varias ediciones de estos cuentos, y también de "Pedro Páramo", pero no dudé y lo metí en el bolsillo tan contento como quien encuentra un billete de 50 euros en una acera cuando no tiene ni para comer.  Pero este hallazgo también lo tomé como toda una señal: que no esperara al mes de agosto para releer "El Llano en llamas", como hago cada año como un ritual insalvable, y que me volviera a adentrar en sus páginas hoy mismo.  Y así lo haré. Estos días regresaré al mundo tan reconocible e inolvidable de Rulfo. A sus tierras áridas, llenas de soledad y pasado, donde el viento trae tantas voces inquietantes.

¡Feliz Día Internacional del Libro! Hasta que el Mundo se detenga, seguiremos leyendo

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                                           IMPOSIBILIDAD DE CAMUFLAJE Hasta que el Mundo se  detenga, seguiremos leyendo ¡Feliz Día Internacional del Libro!                                                                                          Por   Jorge Alonso Curiel                                                                                                              ...

Inquietud en la tarde (El libro difuminado)

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  La cita latina se encuentra en las cartas de Séneca: "Artes serviunt vitae, sapientia imperat" (Las artes consuelan la vida, la sabiduría la dirige). Ayer me vino esta frase a la mente al ocurrirme algo que me hizo reflexionar. En mi amplia biblioteca, al encontrar un libro que buscaba, hallé al lado de este un título de un autor hispanoamericano que leí hacía treinta años y que ya no recordaba que lo tenía. Es una novela estupenda, muy recomendable, y quise leer el párrafo inicial. Me llevé una sorpresa. Al abrirlo, comprobé que las letras impresas casi habían desaparecido, prácticamente difuminadas, y nervioso revisé otras hojas dándome cuenta de que en todas había pasado lo mismo. ¿El paso del tiempo? ¿La calidad de la impresión? ¿Del papel? ¿Qué había pasado? Tembloroso, revisé otros ejemplares cercanos y, por suerte, sus palabras seguían en su lugar. Pero la posibilidad o la sospecha de que tampoco el arte sea eterno, de que alguna vez deje de regalarnos su refugio de ...