Stephen King: la importancia de tener a alguien al lado que crea en ti
Stephen King, durante una visita a Hamburgo en 2013. Fotografía: Tussauds / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.5. Stephen King era muy pobre, tenía 3 hijos y vivía muy frustrado. "Carrie", su primera novela, fue rechazada en todas las editoriales. Decepcionado, tiró el manuscrito al cubo de basura de su estudio. “Se acabó”, dijo, y en vez de seguir escribiendo cuando terminaba de dar sus clases de inglés, decidió trabajar en una lavandería como segundo empleo. La historia de Carrie estuvo días en la basura. Cuando su esposa Tabitha entró a vaciar el cubo, encontró el manuscrito. Curiosa, lo leyó y le gustó mucho. Entonces dijo a Stephen que aquello no podía perderse y motivó a su esposo a que lo siguiera intentando. Después de unos meses, la pequeña editorial de un pueblito se interesó en publicar su libro. Fueron pocos ejemplares, pero se vendieron como pan recién hecho. Por eso, imprimieron más, y más, y luego planificaron una mejor distribución. Así, llegaron a vender millones...